Vamos a comernos tú y yo el mundo.
Que sí, que sé lo que me decís de él.
Que no me conviene, que es gilipollas, que no me merezco pasarlo mal por él, que le olvide... pero, ¿sabéis?, estoy completamente enamorada de él. Hasta las putas entrañas. Él está en cada poro de mi piel, y aunque no esté a mi lado, noto que lo que nos encendió sigue vivo.
Y que sea como mañana, o que sea como quiera,
mientras sea contigo no voy a quejarme.
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